En resumen, las habilidades básicas de pensamiento son procesos mentales que permiten el manejo y la transformación de la información, facilitan la organización y reorganización de la percepción y la experiencia. Por medio de dichos procesos se comprende, reflexiona, analiza, argumenta, se crean y recrean realidades, se construyen y reconstruyen significados; dichos procesos se ralacionan y perfeccionar con la práctica hasta convertirlos en habilidades.


  Son cuatro las habilidades básicas del pensamiento que abordaremos en este apartado: observación, comparación, relación  y clasificación . Algunas actitudes asociadas a estas habilidades son: apertura, gusto, compromiso, disposición a la práctica, curiosidad y paciencia, entre otras.


Proceso de la observación

La observación es uno de los procesos básicos de pensamiento, a través del cual tenemos el primer contacto con el mundo que nos rodea. La observación la usamos de manera cotidiana en las actividades que desarrollamos día a día, desde las acciones más simples como abrir una puerta, elegir la ropa que nos vamos a poner, hasta actividades más complejas como leer y comprender un texto, elaborar un resumen, hacer una intervención quirúrgica, etcétera.


Proceso de comparación.

El proceso de comparación es una extensión de la observación para determinar semejanzas y diferencias con base en variables seleccionadas. Una variable es un tipo de característica, por ejemplo, color, temperatura. Las variables pueden tomar diferentes valores a su vez, estos valores pueden ser cualitativos o cuantitativos.

La comparación se fundamenta en la información que proporciona la observación. En la vida diaria constantemente estamos comparando, se comparan características de las personas, condiciones de trabajo, precios en el supermercado, servicios que ofrece un proveedor, etcétera.


Proceso de relación.

El proceso de relación consiste en establecer nexos entre dos características de un objeto o situación referidas a una misma variable. El proceso de relación es el paso siguiente a la comparación, ya que en la comparación se establecen semejanzas y diferencias de manera independiente y en la relación se llega un paso más allá en el procesamiento de la información, ya que se toman estas semejanzas y diferencias y se establecen conexiones entre ellas. Estas conexiones se expresan mediante la emisión de juicios, es decir, la afirmación o negación de algo.


Proceso de clasificación.

La clasificación es un proceso mental que permite realizar dos tipos de operaciones:

  1. Agrupar conjuntos de objetos en categorías denominadas clases.
  2. Establecer categorías, esto es, denominaciones abstractas que se refieren a un número limitado de característica de objetos o eventos y no a los objetos directamente.

Por medio de la clasificación organizamos el mundo que nos rodea, lo que nos permite comprender con mayor facilidad hechos y fenómenos, definir conceptos, hacer generalizaciones, etcétera.